| Septiembre de 2000 |
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CHINA, UN MERCADO POR EXPLOTAR Arantxa
Palacios y Jorge García-Roméu
El acuerdo UE-China se divide en tres capítulos sectoriales: los
productos industriales, agricultura y servicios. Destacan los acuerdos
tomados en el terreno de las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías.
En este sentido, China abrirá su mercado a la telefonía
móvil antes de lo previsto, dentro de dos años. Permitirá
a la empresa extranjera de telecomunicaciones invertir un 25% cuando llegue
a China, p China, un país con cerca de 1.250 millones de habitantes que aumentan de año en año, es un mercado nuevo que ofrece múltiples posibilidades y una salida a los ya saturados mercados europeos y de Estados Unidos. Por sus dimensiones, su crecimiento económico y reformas realizadas, se ha convertido en un objetivo prioritario de la economía de cualquier país. En los últimos años, se ha producido una progresiva liberalización del régimen comercial. Sin embargo, cuando China sea incluida definitivamente en la OMC, las tarifas arancelarias y las barreras no arancelarias vivirán una progresiva disminución. El gobierno chino liberalizará el acceso a la condición de importador y exportador de importantes sectores hasta ahora condicionados por las directrices políticas del gobierno como banca, seguros, automoción, alimentación, distribución y transporte. Los aranceles disminuirán desde un tipo medio del 17% actual al 9,4% en el año 2005, un 7,1% en el caso de tratarse de productos prioritarios. Un nuevo mercado para España Los acuerdos económicos firmados por la Unión Europea y China beneficiarán tanto a las empresas españolas ya asentadas en China como a las que decidan negociar con el gigante asiático. En el ámbito de los productos industriales, se han obtenido mejoras significativas en la mayoría de los sectores industriales y agrícolas. Afectará sobre todo a los productos de marroquinería, calzado, cerámica, mármol, piedras para la construcción y maquinaria diversa. Por otro lado, la liberalización de un sector tan tradicional para China como el de la seda permitirá a los empresarios españoles comerciar con corbatas, pañuelos y otros accesorios elaborados con este material.
En el campo agrícola, España defendía ante todo una
reducción de las tarifas arancelarias. Las aceitunas envasadas,
el vino, el aceite de colza y el aceite de oliva tendrán mayor
facilidad de entrada en China con la aprobación de esta medida.
Por sectores, España exporta cerca de 18.000 millones de pesetas
en el campo de los productos químicos, el más competitivo
y que mayores beneficios proporciona a España en China. Le siguen
los sectores de maquinaria y bienes de equipo (14.653 millones), piedras
naturales y sus manufacturas (casi 10.000 millones), electrónica
e informática (9.537 millones) y productos siderúrgicos
(7.529 millones), entre otros. En este sentido, el presidente del gobierno español, José María Aznar, viajó el pasado mes de junio para potenciar la imagen de su país en China, con el fin de atraer nuevas inversiones hacia el país oriental sirviéndose de los acuerdos entre la UE y China y de la futura entrada de China en la OMC. Viajó acompañado de un grupo de cerca de 200 empresarios españoles. Este viaje le permitió renovar el actual programa financiero bilateral hasta el año 2002, de modo que China dispondrá en los próximos dos años y medio de un importe total de 700 millones de dólares. Gracias a este viaje, las empresas españolas cerraron contratos por valor de 30.000 millones de pesetas, además de alcanzar diversos acuerdos de intenciones que se deben concretar en lo próximos meses. Así, por ejemplo, Indra proveerá de simuladores de Boeing a la Hainan Airlines por importe de 44 millones de dólares y Endesa construirá un parque eólico en la provincia de Shandong, con una inversión global de 28 millones de dólares. Por otro lado, a finales de junio, grandes diseñadores gallegos de moda y confección estudiaban la creación de espacios específicos para sus productos en Pekín. Representantes de Adolfo Domínguez, Mafecco, Roberto Verino, Montoto, Caramelo, Antonio Pernas y Unicen viajaron a la capital china para estudiar esta posible expansión de su mercado. Visitaron diversos centros comerciales acompañados por técnicos del Instituto Galefo de Promoción Económica. Es una experiencia que de salir bien animaría a inversores españoles de otros sectores a afrontar la aventura china. Pero actualmente existen cerca de 150 empresas españolas asentadas en China desde hace tiempo. Las pioneras fueron Alsa y Nutrexpa. Alsa, establecida en China en 1984 gracias a un acuerdo suscrito con la Tianjin Taxi Company, tiene operativas en este país más de 100 líneas regulares de transportes de viajeros por carretera. El sector preferido de las empresa españolas para instalarse en China es el de la ingeniería y equipos. La zona de mayor concentración de empresas españolas en China es Pekín. Alimentación, un sector con múltiples posibilidades China posee cerca de sesenta millones de consumidores con un alto poder adquisitivo. Si a eso unimos que todo lo relacionado con la comida es de vital importancia para el ciudadano chino, se puede hallar un nuevo mercado a explotar. El empresario español tiene la ventaja de que es un mercado que comienza a liberalizarse en el que la competencia todavía no es muy alta. Nutrexpa, Panrico, Agroalimen y Bodegas Félix Solís ya han comprobado estas ventajas actuales. Pero para introducirse en el mercado alimentario chino hay que tener en cuenta algunos criterios propios de las peculiaridades de la cultura china. Las familias chinas otorgan mucha importancia a la relación calidad precio, superior incluso que cualquier familia occidental, sobre todo si el producto procede de fuera de sus fronteras. Además, las campañas publicitarias, en televisión principalmente, son una muestra de calidad del producto para el ciudadano chino.
China, un inmenso mercado con multitud de posibilidades, debería
convertirse en breve en un destino obligado de todas las exportaciones
e inversiones exteriores. Los empresarios españoles tienen una
nueva posibilidad para ampliar sus mercados. |
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